17 novembre, 2011

Resplandeces en mis sueños

Estoy pasando por un mal momento...
en éstos casos no hay mejor receta que el silencio para quien te escucha, o sea yo. No voy a dar sermones tontos, cada relación es un mundo, cada familia lo es, cada dolor es un universo diferente a otro, no voy a dar cátedra de nada porque sería idiota de mi parte...
Ahora bien, sí me gustaria tu silencio y tus brazos, tus manos en mi pelo y tus rodillas para que apoye mi cabeza en alguna tarde de invierno, unas pastillas de menta que te hacen sentir que el pecho respira mejor y un verso inédito o leido por vos para mi...sos un caramelo. Sos como un poquito de sol cuando hace mucho frío. Sos como el primer barrilete que uno sale a remontar: alto y enorme, lo suficientemente libre para llegar lejos y lo suficientemente atada a mi mano para no perderte de vista, porque aunque haya silencio te custodio las risas y las lágrimas.
Es lindo de repente saber que en algún lugar del mundo hay alguien que nunca te miró a los ojos, pero que conoce tu mirada como nadie.
Si pudiera prometerte un regalo...no sé, ¡te regalaria la lluvia si pudiera! es gracioso cuando alguien te hace una promesa y podes creerla, tener la certeza de que es algo que viene desde el corazón, un deseo desinteresado.
Supongo que todo pasa, aunque tarde años, pero pasa.
Creo que todo en la vida tiene solución, y lo que no, es inevitable...
Esta mañana no hice una mierda, y mañana supongo que hare lo mismo ,me quedé un rato mirando al cielo,
comiendo caramelos, preguntándome infinidad de cosas.
A fin de cuentas la claridad no sirve para nada.

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