Luciana Lurishka
La muerte vestida de blanco
bebe vino tinto.
El mar quieto,
se detiene para ver una puesta de sol.
Mis manos atadas
intentan acariciar el paisaje
Y desde lejos el viento toca esa melodía triste.
Se suicidan los pajaros que ya no tienen alas.
se suicida el mundo porque ya no hay libertad.
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